Oculto en una pequeña aldea de Victoria en Marysville, al sudeste de Australia, se encuentra un mundo mágico donde el escultor Bruno Torfs lleva 25 años contribuyendo con su obra a combinar la belleza de su arte con la belleza de la naturaleza que lo rodea.
Esta entrada se publicó , el Martes, 12 de Enero de 2010 a las 11:05 horas y está guardada bajo PPS. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0.